GERNIKA


La historia de Gernika ha tenido que ver con las leyes del antiguo Señorío de Bizkaia. Hasta 1876, las Juntas Generales de Bizkaia se celebraron en la villa gernikarra, a la sombra de un roble. La peculiar foralidad de los vascos durante la Edad Moderna hizo que los reyes castellanos - el Señorío de Bizkaia pasó a la corona castellana - juraran bajo el roble el respeto a tales leyes. Pero Gernika mantiene un carácter simbólico añadido, ya que durante la guerra civil española, la Legión Cóndor de la aviación alemana, que apoyaba la sublevación del general Franco, bombardeó y arrasó la villa el 26 de abril de 1937. A partir de ahí comenzó la ardua reconstrucción de un pueblo que hoy día es una de las localidades más dinámicas del País Vasco. El inmortal Picasso en su famoso cuadro Guernica recordó los horrores padecidos por la villa vizcaína.

La gran atracción es, sin duda alguna, el árbol - tronco viejo, árbol actual y retoño -, que simboliza la trayectoria histórica de los vascos y sus instituciones. Además, en el mismo complejo se hallan la Casa de Juntas y la iglesia de Santa María de la Antigua, bello conjunto neoclásico.

Sobreviviendo al bombardeo, la antigua parroquia gótica de Santa María se yergue desafiante con su espléndida planta y soberbia espadaña. Guarda en su interior bienes renacentistas y barrocos. También destaca el palacio de Alegría -actual museo de Euskal Herria-, edificio reconstruído en el siglo XVIII.

 

 

URDAIBAI

Uno de los espacios naturales más interesantes de Bizkaia es Urdaibai, declarada por la Unesco Reserva de la Biosfera en 1984.

La Reserva de Urdaibai comprenda 230 km2. del tramo final de la cuenca del río Oka, y abarca dos ecosistemas principales: el estuario de la ría de Gernika y las masas de encinar cantábrico que rodean el estuario.

Las marismas de la ría de Gernika forman un área ecológica de primer orden, con interesantes especies botánicas y animales. El enclave es un auténtico refugio para las aves migratorias provenientes del norte de Europa y un paraíso para toda clase de invertebrados -anfibios y reptiles- peces y moluscos. El encinar es el componente principal del otro ecosistema. Los principales bosques de encinos son los de Ereñozar y Atxerre, pero también quedan restos de bosque mixto y landa atlántica, aunque el cultivo incontrolado de especies alóctonas, como el pino o el eucalipto, haya hecho perder identidad al bosque autóctono. Dentro de la fauna de este biotopo destaca la presencia de jabalíes, ginetas, gatos monteses, tejones, aves rapaces, cormoranes, gaviotas y halcones peregrinos en los roquedos sobre el mar, y pájaros de todas clases.