BERMEO


En el origen era el mar. De ahí la personalidad y la vida. Reducido muchas veces a una imagen pobre. Encerrada en cantos populares y, por ello, ajena a un carácter acuñado a través del tiempo. Bermeo es el tributo de un pueblo al cantábrico. El líquido elemento no ha dejado otra alternativa. Imposible pensar en la costa de Bizkaia sin detenerse en Bermeo.

Puerto viejo y torre de Ercilla. Sobre el puerto viejo, lleno de tipismo, se asoma la parte alta de Bermeo y la casa solar de los Ercilla, una torre gótica restaurada y convertida en museo del Pescado

 

Iglesia de Santa Eufemia. De estilo gótico primitivo, se construyó en el siglo XIII y es una de las iglesias juraderas de Bizkaia.

 

Claustro de San Francisco. Probablemente sea el único caso en el mundo en que el trajín y el bullicio de un mercado, con sus puestos de verduras, carnicerías, pescaderías, etcétera, se hayan instalado entre las crujías de un claustro franciscano.